Si ves un grupo de lémures sentados al sol con los brazos abiertos, no están haciendo yoga: están entrando en calor después de una noche fresca. Es el lémur de cola anillada, uno de los animales más famosos de Madagascar, la gran isla africana donde evolucionaron los lémures.
Su cola, más larga que su cuerpo, tiene anillos blancos y negros y funciona como una bandera para que el grupo no se separe. Y en ese grupo mandan ellas: las hembras eligen pareja y comen primero.
Los machos, en cambio, compiten con unas peleas muy peculiares: frotan la cola con el olor de sus muñecas y la agitan hacia el rival. Gana el más… perfumado.
Hoy está en peligro por la destrucción de los bosques de Madagascar. Una razón más para cuidar de esta isla única.