La mayoría de las rapaces cazan solas. El águila de Harris, no: es una de las pocas que caza en equipo.
Vive en los desiertos y matorrales de América, desde el suroeste de Estados Unidos hasta Argentina, en grupos familiares de hasta seis o siete aves. Cuando localizan una presa, la rodean y se turnan para perseguirla hasta dejarla sin escapatoria. Y a veces se posan unas encima de otras en el mismo poste, formando pequeñas torres de águilas para vigilar mejor.
Es fácil de reconocer: plumaje pardo oscuro, hombros y patas de color castaño rojizo, y una cola con la base y la punta blancas.
Por su carácter tranquilo y su inteligencia, es una de las aves favoritas en cetrería. Una cazadora que sabe que la unión hace la fuerza.