Si oyes un silbido que viene del cielo, puede que sea una bandada de suiriríes. Este pato de color canela pertenece a los llamados “patos silbadores”, y su propio nombre imita su canto.
Tiene las patas y el cuello largos y una postura erguida, casi como una pequeña oca. Y su distribución es sorprendente: vive de forma natural en tres continentes, en América, en África y en la India.
Es un ave nocturna: al caer la tarde sale a comer a lagunas y arrozales, que se han convertido en uno de sus lugares favoritos.
Y a diferencia de la mayoría de los patos, macho y hembra son casi idénticos y se reparten el trabajo: los dos incuban los huevos y cuidan de los patitos. Un equipo bien afinado.