Rojo brillante, azul profundo, verde y un capuchón negro: el lori tricolor parece recién salido de una caja de pinturas. Vive en las selvas de Nueva Guinea y es uno de los loros más vistosos del mundo.
Pero su secreto está en la boca. A diferencia de otros loros, que parten semillas, el lori se alimenta sobre todo de néctar y polen. Para ello tiene una lengua especial, terminada en un pequeño cepillo que recoge el néctar de las flores.
Y al pasar de flor en flor, hace el mismo trabajo que las abejas: poliniza las plantas de la selva.
Es un ave juguetona, curiosa y muy ruidosa, que recorre las copas de los árboles en parejas o pequeños grupos. Un pincel de colores con alas.