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Jirafa

Giraffa giraffa · Giraffa camelopardalis · Giraffa reticulata

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La jirafa es el animal más alto del planeta. Un macho adulto puede superar los 5 metros, lo que le permite alcanzar hojas a las que ningún otro herbívoro llega y vigilar la sabana desde las alturas. Durante más de dos siglos se pensó que todas las jirafas pertenecían a una sola especie. Hoy sabemos que no: en 2025, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reconoció oficialmente cuatro especies distintas. En La Reserva puedes conocer tres de ellas.

Tres jirafas, tres pelajes

El dibujo de la piel es la mejor pista para diferenciarlas. Y, como nuestras huellas dactilares, no hay dos jirafas con las mismas manchas.

Jirafa del sur

Giraffa giraffa

Vive en el sur de África, de Angola y Namibia a Sudáfrica y Mozambique. Sus manchas son redondeadas o con forma de estrella, sobre un fondo claro, y bajan por las patas hasta los cascos. Es la especie más numerosa y sus poblaciones siguen creciendo.

Jirafa del norte

Giraffa camelopardalis

Vive en poblaciones dispersas desde Níger, en África occidental, hasta Uganda, Kenia y Etiopía. Luce manchas grandes de bordes irregulares y, a menudo, patas blancas por debajo de la rodilla, como si llevara calcetines. Muchos machos presentan un tercer abultamiento en la frente. Su nombre científico significa algo así como «camello con manchas de leopardo». Es la más escasa de las cuatro especies.

Jirafa reticulada

Giraffa reticulata

Originaria del norte de Kenia, el sur de Etiopía y Somalia. Tiene el pelaje más llamativo: grandes placas de color castaño rojizo separadas por finas líneas blancas, como una red. De ahí su nombre, del latín reticulum, «redecilla».

Un cuerpo de récord

  • Su cuello puede medir casi 2 metros, pero tiene solo siete vértebras, las mismas que el nuestro. Eso sí, cada una puede superar los 25 centímetros.
  • Su lengua, de color azul oscuro, mide hasta 50 centímetros y es prensil: la usa para arrancar hojas entre las espinas de las acacias. Se cree que su color oscuro la protege del sol.
  • Para bombear sangre hasta la cabeza necesita un corazón de unos 11 kilos y una presión arterial que duplica la humana.
  • Las manchas no son solo decoración: bajo cada una hay una red de vasos sanguíneos que ayuda a liberar calor.
  • Tras unos 15 meses de gestación, las crías llegan al mundo con una caída de casi 2 metros. En menos de una hora ya se sostienen en pie.
  • Machos y hembras tienen osiconos, unos "cuernos" cubiertos de piel y pelo. Los de los machos suelen estar pelados por los combates, en los que balancean el cuello y se golpean con la cabeza.
  • Aunque parecen silenciosas, se ha grabado a jirafas emitiendo un zumbido grave durante la noche.