Puede pesar casi una tonelada… y aun así saltar dos metros y medio sin coger carrerilla. Es el eland, uno de los antílopes más grandes del mundo.
Vive en rebaños en las sabanas del este y el sur de África. Machos y hembras tienen cuernos rectos y retorcidos en espiral, y los machos más veteranos lucen una gran papada y un mechón oscuro en la frente.
Si alguna vez oyes un chasquido cuando camina, no te asustes: son sus patas. Y ese sonido lleva un mensaje: cuanto más grave es el chasquido, más grande es el macho.
El eland obtiene casi toda el agua de las plantas que come. Y fue uno de los animales más admirados por el pueblo san, que lo pintó en las rocas durante miles de años.