Pequeñas, parlanchinas y siempre en movimiento: así son las cotorras del género Pyrrhura. Su nombre significa “cola de fuego”, por el tono rojizo de la cola de muchas de ellas.
Aquí puedes conocer dos especies sudamericanas. La cotorra de mejillas verdes, de Bolivia, Brasil, Paraguay y Argentina, tiene la cabeza parda y el pecho con dibujo de escamas. La cotorra perlada, del sur de la Amazonía, es una de las más coloridas: vientre rojo carmesí, toques azules y un pecho con dibujos que recuerdan a perlas.
Viven en bandadas que recorren el bosque con un parloteo constante, y por la noche duermen juntas, apretadas dentro de huecos de árboles.
Son tan juguetonas que se cuelgan cabeza abajo y hasta se tumban boca arriba para jugar. Pura energía en miniatura.