Puede que te parezca un animal de lo más corriente, pero este pequeño vecino es uno de los grandes protagonistas de nuestra tierra. El conejo es originario de la península ibérica, y de aquí partió hacia el resto del mundo. De hecho, todos los conejos domésticos descienden de conejos silvestres ibéricos.
Es la pieza clave del monte mediterráneo: más de treinta especies de depredadores dependen de él, como el lince ibérico o el águila imperial. Sin conejos, no hay lince.
Vive en colonias con madrigueras llenas de galerías, y cuando detecta peligro golpea el suelo con las patas traseras para avisar a los demás.
Aunque parezca increíble, en su tierra de origen está en peligro, por las enfermedades y la pérdida de hábitat. Proteger al conejo es proteger todo el monte mediterráneo.