Fíjate en esos cuernos: pueden superar los dos metros de punta a punta. Es el watusi, una raza de ganado del centro y el este de África, y uno de los animales con los cuernos más espectaculares del planeta.
Durante siglos fue el ganado de reyes y jefes. Cuanto más grandes eran los cuernos, más prestigio tenía su dueño. Pero no son solo para lucirse: por dentro están recorridos por vasos sanguíneos y funcionan como radiadores. La sangre se enfría al pasar por ellos y ayuda al animal a soportar el calor africano.
Y cuando el rebaño se siente amenazado, los adultos forman un círculo con los terneros en el centro y los cuernos hacia fuera. Una defensa imponente para un animal sorprendentemente tranquilo.