Es el mejor amigo del ser humano… y también el más antiguo. El perro fue el primer animal que domesticamos, hace al menos quince mil años, cuando aún éramos cazadores y recolectores. Sus antepasados eran lobos que empezaron a acercarse a nuestros campamentos.
Desde entonces ha sido pastor, guardián, cazador, guía y compañero. Su olfato es miles de veces más sensible que el nuestro, y entiende nuestros gestos, como señalar con el dedo, mejor incluso que los chimpancés.
Y la conexión va más allá: cuando un perro y una persona se miran a los ojos, ambos liberan oxitocina, la hormona del cariño.
Hoy hay cientos de razas en el mundo, desde el pequeño chihuahua hasta el gran mastín. Todas con algo en común: una historia compartida con nosotros.