¿Conoces a la llama? Pues este es su antepasado salvaje: el guanaco, un camélido que vive desde los Andes de Perú hasta la Patagonia y Tierra del Fuego.
Es un experto en sobrevivir donde casi nadie puede: desiertos, estepas heladas y montañas a más de cuatro mil metros. ¿Su secreto? Una sangre muy rica en glóbulos rojos, que aprovecha al máximo el poco oxígeno de la altura.
Vive en familias, con un macho, varias hembras y sus crías, los chulengos, que caminan a los pocos minutos de nacer. Y sí, escupe… pero casi siempre a otros guanacos, cuando discuten por la comida o por quién manda.
Su lana es de las más finas del mundo, y en la Patagonia todavía hoy se ven grandes manadas recorriendo la estepa.