Azul intenso por encima, amarillo dorado por debajo y una cola larguísima: el guacamayo azul y amarillo es uno de los loros más espectaculares del planeta. Vive en las selvas de Sudamérica y mide casi un metro de largo.
Su pico es una herramienta increíble, capaz de partir nueces tan duras que nosotros necesitaríamos un martillo. Y tiene una costumbre sorprendente: acude a las orillas de los ríos para comer arcilla, que le ayuda a neutralizar las toxinas de algunas semillas.
Fíjate en su cara: esas finas líneas de plumas son distintas en cada guacamayo, como una huella dactilar.
Los guacamayos forman parejas muy unidas que vuelan juntas, casi rozándose las alas, y pueden vivir muchas décadas. Compañeros para toda la vida.